sábado, 10 de junio de 2017

Maratón ornitológico 2017

Después de varios años intentándolo, por fin hemos conseguido juntarnos José María Canudo "Cani", Jesús Lavedán, Daniel Cazo y Juan C. Albero y apuntarnos al Maratón pajarero que organiza la delegación de SEO Cataluña. 
De otras ocasiones en que al final no pudimos hacerlo por diversos motivos, ya teníamos un esbozo del recorrido a realizar. Teníamos claro que había que empezar por el Pirineo y terminar en el llano, pero teníamos que afinar bastante más y para eso hace falta tiempo, que no hemos tenido casi hasta el día de antes. Tan sólo nos juntamos una tarde antes un par de horas, el resto lo hemos ido planeando a través de un grupo de whatsapp.
La idea original era hacerlo el sábado 6 de mayo pero viendo la predicción meteorológica, lo retrasamos al domingo 7, última fecha ya para poder hacerlo. El itinerario original incluía partir la tarde de antes a la Sierra de Chía, entre el valle de Chistau y el de Benasque, dormir en el lado de Plan y al día siguiente pasar el collado de Sahún y bajar hasta Chía. Algo que tuvimos que modificar por la nieve acumulada que no permitía pasar con el coche. Un par de días antes decidimos subir por Chía, dormir lo más arriba posible y de madrugada hacer andando unos tres kilómetros hasta el bosque de coníferas donde pensábamos dormir originalmente. También descartamos la idea de llegar hasta el Delta del Ebro, y a cambio hacer con más tiempo el Bajo Cinca y Monegros, incluyendo zonas húmedas como San Salvador, Monreal, Mas Blanch, Fraga, Mequinenza, Bujaraloz, Candasnos, Ontiñena, Ballobar y acabar en Sariñena.
Con esa idea salimos de Huesca el sábado por la tarde Cani, Daniel y yo, pasamos por Monzón para recoger a Jesús y partimos hacia el Pirineo. Subimos con tiempo suficiente para hacer varias paradas, llegar al refugio donde dormir y hacer andando lo mismo que pensamos hacer al día siguiente. Tenemos la suerte de que tres amigos del grupo de Huesca, Paco Quesada, Jorge Hernández y Rozío Sus han decidido pasar el fin de semana por el valle de Chistau y mañana nos intentarán echar una mano con su coche para evitarnos una parte de la caminata. Al final no puede ser, ya que un nevero en la pista tampoco permite subir hasta el collado por la cara de Plan.
Al atardecer comienza a cantar un Mochuelo boreal mientras nos volvemos andando al refugio, un buen augurio... 
Esperando las campanadas para empezar.















Al llegar cenamos y hacemos tiempo hasta la medianoche, nos subimos al coche y comenzamos a bajar por la pista hacia Chía. La primera especie que apuntamos es Chocha Perdiz, una pareja que levanta de la cuneta. Ya cerca de Chía paramos y escuchamos Ruiseñor y Cárabo. Volvemos al refugio y tratamos de dormir un poco. A las 5:00 AM (con -2ºC) ya estamos de nuevo en el coche para subir hacia el collado. Todavía de noche escuchamos Perdiz pardilla, Totovía, Collalba gris y Bisbita alpino. Cruzamos el nevero maldito que nos ha jodido el plan y comenzamos a bajar hacia el bosque. De momento la tengmal no está cantando, pero sí el urogallo y conforme amanece vamos anotando las típicas de bosque de coníferas, carboneros, herrerillos, los dos reyezuelos, los dos agateadores, piquituerto, verderón serrano, mirlo capiblanco, pito real, camachuelo, petirrojo, chochín... 
Urogallo macho y hembra. Una joya del Pirineo.



















Verderón serrano.


















Sobre las 7:00 comenzamos a volver hacia el refugio, nos ha fallado el Mochuelo, Pito negro y Trepador azul. Llegamos al collado con el sol amaneciendo y mientras descendemos sumamos las dos Chovas, Roquero rojo, Acentor alpino y común, Perdiz roja, Mosquitero común y papialbo, Escribano cerillo y montesino, etc... así hasta llegar al fondo del valle con una hora de retraso sobre lo previsto y sin haber visto Chotacabras gris, Alcaudón dorsirrojo y Águila real, que la tarde antes estuvo un buen rato volando sobre el refugio.
Vistas desde el collado de Sahún. Foto: José Mª Canudo.

Bisbita alpino.



































Y aquí cometemos un error del que después nos acordaremos bien. Decidimos ir hasta la Solana de Castejón para tachar alguna de las que nos ha fallado. Subimos hasta la zona supraforestal por Liri y Arasán y bajamos por el cajicar de nuevo a Castejón. Sumamos Quebrantahuesos, Pito negro, Escribano soteño, Oropéndola y Trepador azul, pero fallamos de nuevo Alcaudón dorsirrojo y Carbonero palustre, y además perdemos otra hora larga respecto al horario planeado. Cuando hacemos la última parada pirenaica en el congosto de Ventamillo, sumamos Mirlo acuático, Lavandera cascadeña, Vencejo real y Avión roquero y nos falla el Treparriscos. Aún paramos un momento en Barbaruens para anotar Estornino pinto, único sitio que conocemos donde está criando junto al negro. Comenzamos la bajada hacia el llano con 73 especies.
Cuando llegamos a Graus y el embalse de Barasona comemos algo mientras sumamos Golondrina daúrica, Zarcero políglota, Curruca mosquitera y Halcón peregrino.
Un poco de doping en la presa de Barasona.














En el entorno de Baells.
















De allí directos a Baells entrando desde la N-230 por caminos hasta el muladar y saliendo a Binefar por Gabasa y Peralta de la Sal anotando Buitre negro, Culebrera, Calzada, Escribano hortelano, Abejaruco y todas las currucas mediterráneas excepto la tomillera.
Como novatos en esto, nos hemos olvidado completamente del reloj y cuando llegamos a San Salvador son las 17.00 horas y todavía no hemos llegado a las 100 especies...Sin tiempo a pensar en el resto de la jornada comenzamos a sumar un buen número de aves entre ellas Charrán común y Pagaza piconegra, Canastera (6 ejs.algo insólito), Chorlitejo patinegro y Correlimos tridáctilo, incluso un Ansar indio, todas especies raras en Aragón con las que no contábamos.
Pagaza piconegra.

Charrán común junto a varios Fumareles cariblancos.

Canastera.

Avefría europea.

Chorlitejo patinegro.

Pareja de Cerceta carretona.

Ansar indio.



























































































































Después de una hora nos vamos hasta Monreal y Mas Blanch donde podemos añadir Tarro blanco, Garcilla cangrejera, varios limícolas, Calamón y Zampullín cuellinegro como más destacado.
Y aquí toca decidir, son las 18:30 y no nos da tiempo ni de coña a hacer todo lo planeado, por lo que toca descartar al menos dos sitios de los cuatro que nos quedan. Ya bastante cansados de conducir, decidimos dejar Mequinenza y Bujaraloz y no salir del límite provincial de Huesca, por lo que cruzamos el Cinca por Fraga sin parar (no hemos visitado ni un solo bosque de ribera, otro fallo garrafal) hasta Ballobar y Ontiñena para tratar de sacar las especies de la estepa cerealista. 
Una breve parada en las ripas de Ballobar para asegurar el primilla y fallar la Collalba negra y directos al Balsalet de Don Juan. Hace un viento del Norte demasiado fuerte y este sitio no tiene término medio y suele ser cara o cruz, puede ofrecer ratos de pajareo memorables o bien todo lo contrario.
Al final nos sale más bien cruz, aunque sacamos dos Sisones y varias Carracas de camino, una vez allí solamente sumamos Collalba rubia, Alcaraván y los alaúdidos fáciles. Ni Pterocles, ni Dupont, ni Cenizo, ni siquiera una triste tomillera... Bien se vale que Jesús ficha in extremis una Real a tomar por culo, que ya hubiera sido la leche terminar sin verla.
Sisón común macho.

Carraca europea.




































Atardece demasiado rápido para nosotros por lo que nos vamos a Sariñena, parando antes a ver Búho real en un cortado junto a la carretera.
Pollo volandero de Búho real.



















Cuando llegamos a la laguna ya casi no queda luz y agotamos nuestras posibilidades en el punto donde tanto Polluela chica como Avetoro han estado presentes las últimas dos semanas, pero el pajareo es así de puñetero y fallamos los dos. Nos tenemos que conformar con ver un Bigotudo y escuchar Avetorillo y Búho chico.
Laguna de Sariñena.















Son las 22:00 horas y vamos volviendo a Monzón a dejar a Jesús con la esperanza de sacar las nocturnas que nos faltan y en una hora nos sonríe la suerte que toda la tarde nos ha vuelto la espalda y podemos ver un Chotacabras pardo en Castelflorite y una Lechuza en el mirador del Cinca de Conchel mientras cenamos. Más tarde escuchamos Autillo en los sotos de Monzón y terminamos la jornada a las 23:30 bajo el Castillo Templario esperando que se manifiesten Mochuelo y Chotacabras gris, aunque solo escuchamos el pardo
Agotados nos despedimos y cada Mochuelo (nos han fallado los dos, el común y el boreal...) a su olivo.
En total, entre las Bécadas de Chía y el Autillo de Monzón hay unas cuantas más que suman 168 especies.
Una vez publicados los datos de todos los participantes, nos hemos quedado sextos empatados con los quintos (o al revés):

El que no se consuela es porque no quiere, y al menos solo nos han superado (los dos primeros por mucho) equipos que han tenido acceso a costas y estuarios, mientras que nosotros no hemos salido de la provincia de Huesca.
Este año hemos pagado la novatada de no planificar bien los tiempos en cada parada y no hemos tenido suerte con la meteorología (mucho frío y viento), pero estamos seguros que el recorrido da para acercarse mucho a las 200 especies.
Lo principal, que nos lo he hemos pasado genial con esto del extrem birding y que el año que viene volveremos a darlo todo.





































Barluenga, 14 de Junio de 2017